10 Razones para que los Niños practiquen Yoga

Written by claudia on . Posted in blog

Los niños de hoy viven en un mundo de padres ocupados, presiones académicas, clases extracurriculares, deportes competitivos; video juegos, ipads y computadoras; restaurantes de comida rápida y medios de comunicación que continuamente los bombardean con mensajes para que consuman de todo, tanto como sea posible, incluyendo alimentos poco nutritivos. Un mundo de distracciones, en el que es fácil creer que mientras más cosas materiales se posean, más valor se tiene. Un mundo en el que es fácil quedarse con la pantalla y no ver el fondo, en el que el éxito se mide por cuanto logras hacer y/o ganar; un ambiente consumista y altamente contaminante.

Este acelere impacta la capacidad innata de los niños para ser felices, para prestar atención (hoy tan deficiente), para observar y explorar el mundo con todos sus sentidos y saborear cada instante al máximo. Con tantas pantallas, tanto estímulo electrónico, tanto tiempo dentro de cuatro paredes, los sentidos están tan ocupados y la capacidad de vivir con atención se adormece. El Yoga permite a los niños desarrollar la capacidad de conectarse consigo mismo y prestar atención a todo lo que lo rodea.

Físicamente el yoga nos provee de felicidad, fuerza, coordinación y conciencia corporal. Nos ayuda a desarrollar capacidad de concentración y sentido de calma, de relajación y de auto-regulación emocional. Al practicar Yoga, los niños se ejercitan, juegan y se conectan más íntimamente con ellos mismos y con el mundo natural que los rodea.

Aquí 10 razones para que los niños practiquen Yoga:

1. Mantiene la Flexibilidad con la que los niños nacen, ya que la práctica constante permite que las articulaciones continúen flexibles. Por otro lado, poses como Guerrero I y II ayudan a fortalece los cuerpos en crecimiento.

2. Aumenta la concentración mediante el aprendizaje de las posturas, sobre todo cuando se fluye en los movimientos y cuando se requiere equilibrio para mantener una pose, como en la pose del árbol o el águila.

3. Aumenta la autoestima. Cuando los niños van desarrollando fuerza, capacidad de concentración y flexibilidad logran realizar poses cada vez más complejas o mantenerlas por más tiempo, lo que les deja un sabor de logro y éxito.

4. Les enseña conciencia del momento presente. El Yoga nos enseña a prestar atención completa a lo que pasa en cada instante y entender que si la mente vive en el pasado o en el futuro se perderá del momento más preciado: el ahora. Al centrar su atención y realizar y mantener una pose están viviendo en el presente y pueden entender como una mente en calma se traduce en un cuerpo en calma y en mejores decisiones.

5. Cultiva un estado mental y corporal en paz y relajado. Al final de la clase se le permite al niño un momento de relajación profunda que permite que sus cuerpos integren todo el aprendizaje y sus mentes puedan liberar tensiones y preocupaciones. Esta quietud es percibida como los niños como una herramienta para auto-regular sus emociones en otras circunstancias difíciles, en el “mundo real” fuera de clase.

6. El Yoga les da herramientas para manejar el estrés siendo una forma rápida y efectiva de liberar tensión mediante el ejercicio, con lo que se liberan endorfinas que dan una sensación de bienestar. Por otro lado, las técnicas de respiración que aprenden durante el Yoga les ayudan a calmar su mente y su cuerpo en momentos de ansiedad. Es como una psicoterapia portátil.

7. Con los juegos de imaginación que usamos en las clases de Yoga de Namaste Kids, los niños desarrollan su creatividad, así podemos viajar al África o ir a surfear a la playa sin salir del salón.

8. Fomenta el desarrollo de habilidades sociales y emocionales al enseñarlos que todos los seres humanos valemos lo mismo, independientemente de las diferencias de nuestra apariencia, raza, nivel social, cultural o religión. Que todos tenemos cuerpos que funcionan, corazones que aman y la misma capacidad de sentir y querer a los demás. Las poses en pareja y en grupo nos permiten esa comprensión del otro, la comunicación y el trabajo en equipo.

9. Aumenta la conciencia corporal mediante las diferentes poses que nos permitenn desarrollar equilibrio, fuerza, flexibilidad y resistencia. El yoga les enseña a los niños a escuchar su cuerpo, observar sus sensaciones físicas y entender como su capacidad aumenta con la práctica, con paciencia. De esta manera pueden evitar lastimarse al prestar atención a lo que su cuerpo les dice.

10. Enseña disciplina y responsabilidad. El Yoga no es un objetivo, es un camino que se vuelve un estilo de vida a través de la práctica constante.

Cuando los niños aprenden Yoga a edades tempranas, adquieren una herramienta que los beneficia en cada aspecto de su vida, su autocuidado, sus relaciones. Cuando entienden que el Yoga requiere de constancia y práctica, aprenden también que la paciencia es una virtud necesaria para conseguir las cosas importantes en nuestra vida.

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Cuando descubres la fuerza de tu mente y comprendes que la fuerza que hay en ti para controlarla es aun mayor... la felicidad te saluda!